Colonoscopia y Diabetes

diabetes y otras condiciones Mar 16, 2026
Illustration by Yaja’ Mulcare

 

En septiembre de 2024 decidí realizarme una colonoscopia preventiva. Lo hice porque en abril había cumplido 45 años y mi doctora me recomendó hacérmela. En teoría la colonoscopia se realiza después de los 50 años sin embargo se han encontrado recientemente más casos de pólipos y cancer de colon en adultos jovenes por lo que la recomendación general ahora es hacerse una colonoscopia al cumplir 45 años o antes si hubiera antecedentes. Afortunadamente, en mi caso, el resultado fue bueno: no se encontraron pólipos y me indicaron que podía repetir el estudio en 10 años.

Sin embargo, alguien muy cercano a mí también se hizo el mismo estudio, un poco adelantado a los 45 años, y su experiencia fue diferente. Durante la colonoscopia, encontraron un pólipo que mandaron a revisar por protocolo. Los resultados llegaron y era un pólipo adenomatoso. Este tipo de pólipo es precanceroso, porque si se deja sin retirar puede transformarse en cáncer de colon.

Gracias a que se descubrió a tiempo y se retiró por completo, esa revisión literalmente le salvó de tener cáncer. El resultado del estudio confirmó el riesgo, y ahora la recomendación médica es repetir la colonoscopia en 5 años y que los familiares de primer grado (hijos y hermanos) consideren revisarse antes.

 

¿Por qué esto es importante?

Como mencioné anteriormente, hasta hace pocos años, la recomendación general era hacerse la primera colonoscopia a los 50 años. Pero cada vez hay más casos de pólipos y cáncer colorrectal en personas más jóvenes, por eso ahora se sugiere comenzar a los 45 años, o antes si hay antecedentes.

En el caso de mi persona cercana, si hubiera esperado hasta los 50, probablemente ya se habría convertido en cáncer.

 

¿Cómo es la preparación y el procedimiento?

Algo que suele generar muchas dudas es la preparación. Días antes hay que seguir una dieta baja en residuos, que básicamente significa comer alimentos fáciles de digerir y que no dejen mucha fibra en el intestino. Es decir, por unos dias dejamos de lado frutas y verduras crudas, semillas, cereales integrales y optamos por cosas más suaves como pan blanco, arroz, caldos claros, huevo o pollo bien cocido.

Después de esa primera fase, llega lo que quizá es lo más pesado: 24 horas sin comer nada sólido. Durante ese tiempo solo se permiten líquidos claros, como agua, caldos colados, té, café sin leche y bebidas especiales sin azúcar. Además, se toma una solución para limpiar los intestinos, que provoca ir varias veces al baño en poco tiempo. Puede ser incómodo o cansado, pero es lo que garantiza que el colon quede limpio y el médico pueda revisarlo bien.

Cuando se vive con diabetes, esta parte requiere un poquito más de atención: hay que cuidar los niveles de glucosa, elegir líquidos sin azúcar y mantenerse bien hidratado con agua, caldos o bebidas claras sin carbohidratos añadidos. También conviene hablar con el médico para ajustar la insulina o los medicamentos ese día, de manera que el ayuno y la preparación no desbalanceen las glucosas.

La colonoscopia en sí es mucho más sencilla de lo que muchos imaginan. Se hace bajo sedación, así que no se siente dolor ni malestar. Uno simplemente se queda dormido un rato y al despertar, el estudio ya terminó. De hecho, la mayoría de las personas coinciden en que lo más complicado no es el procedimiento, sino la preparación del día previo.

 

Síntomas a vigilar

Muchas veces los pólipos no causan síntomas, pero cuando aparecen, pueden incluir:

  • Sangrado rectal o sangre en las heces.

  • Cambios en el hábito intestinal (diarrea o estreñimiento persistentes).

  • Dolor abdominal frecuente o cólicos.

  • Fatiga o anemia sin explicación aparente.

Cuando un pólipo evoluciona a cáncer, los síntomas suelen intensificarse y convertirse en señales de alarma.

 

¿Quién debe hacerse una colonoscopia antes de los 45?

Además de la edad recomendada, conviene hacerlo antes si existe:

  • Antecedentes familiares de pólipos o cáncer de colon.

  • Enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn).

  • Historia personal de pólipos previos.

  • Síndromes hereditarios (poliposis adenomatosa familiar, síndrome de Lynch).

Cómo reducir el riesgo de pólipos

No se puede evitar al 100%, pero sí disminuir el riesgo con hábitos saludables:

  • Dieta rica en fibra: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales.

  • Reducir el consumo de carnes rojas y procesadas.

  • Evitar el tabaco y exceso de alcohol.

  • Mantener un peso saludable.

  • Practicar actividad física regular.

Reflexión final

Nuestra historia cercana me dejó una enseñanza clara: una colonoscopia a tiempo puede salvar vidas. En mi caso fue una revisión preventiva sin hallazgos. En el de mi persona cercana, fue un descubrimiento oportuno que le salvó de tener cáncer.

Por favor, si tienes 45 años o más, o antecedentes familiares, no postergues este chequeo. Puede marcar la diferencia entre tranquilidad y una enfermedad seria.